Durmiendo con el muerto
“Así somos y ….La Verdad, a todo mundo le vale”… Empero, lo ciero es que, el clamor popular dice…..: ” ya se llegó la hora y tiempo, de que nos vayan sacando. Uno por uno y, con los tenis por delante”. Entre este y otros cánticos de velorio, el pueblo de la ciudad de México clama justicia no solo para que se castigue a los secuestradores que terminan con sus victimas aún cuando reciben el rescate correspondiente sin saber el dolor que causan a familiares y amigos , incluso a la sociedad misma. Hasta hoy, los encargados de hacer y poner en práctica las leyes en MÉXICO y que conforman el CONGRESO de la Unión a través de la Cámara Alta y Baja, solo se han dedicado a rascarse el obligo y mostrar su indumerntaria con ropa internacional que les llega de distintas partes del mundo y, por supuesto a disfrutar de los mejores platillos con vinos que de no andar de arrastrados, jamás hubieran llegado a su mesa…. los hay quienes se dicen ganaderos o terratenientes, pero que en su momento les arrebataron las tierras a los campesionos como sucedio con la gente de los 400 pueblos que año con año llegan a la ciudad a pedir justicia y jamas les hacen caso pero eso si los abogados se dan el lujo incluso hasta de golpearlos… Por otra parte la seguridad en el DF ha llevado al gobierno capitalino a desaparecer la Policía Judicial e integrar la Policía Investigadora pensando que con estos cambios las cosas volverán a ser como antes… Lo más grave, manifestó la clase empresarial es que los capitales están volando a tierras mas seguras y, la gente importante también se esconde en otros países para no ser secuestrados… Insistimos los secuestradores, asesinos, violadores e incluso los narcotraficantes deben pagar con la pena de muerte tal y como lo estipula nuestra Carta Magna en uno de sus artículos a los que senadores y diputados quieren parchar para no verse comprometidos y aceptar esa pena capital. Al respecto la iglesia acepta que los secuestradores deben pagar con su vida los hechos lamentables que día a día se comenten solo que los mustios abogados que pululan en la cámara de diputados y la cámara de senadores no quieren entender la reaidad de las cosas, el último atentado fue contra Fernando Martí, un jovencito de solo 14 años de edad, y ni aún asi nadie se atreve a levantar la mano, ¿por qué? porque las mismas autoridades están inmiscuidas hasta el fondo… En este punto la autoridad del gobierno capitalino debe cambiar no solo los mandos sino todo el equipo de oficiales que por años se han amañado y controlan la ciudad de pies a cabeza… porque Así somos y… que Dios los perdone.






